Ya es hora de poner a punto tu jardín para esta primavera

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Aunque parezca que la lluvia no nos da tregua, la primavera ha llegado y con ella, los jardines se llenan de flores. Si aún no has hecho los trabajos necesarios para que tu jardín luzca como nunca, no te preocupes, todavía puedes prepararlo para recibir al buen tiempo.

 

Lo primero que debes hacer es hacer balance de todo el trabajo que debes realizar. Si debes limpiar, escardar, podar, replantar…para preparar todos los útiles necesarios.

La Poda:

Los meses más propicios para hacer la poda del jardín son a finales de invierno e inicios de primavera. (Ahora tal vez vayas un poco a contrareloj, pero dependiendo de las especies o incluso de la zona geográfica, podrás realizar la poda). Esta época también ofrece un importante beneficio: la cicatrización de las plantas es muy rápida, hecho que reduce mucho la posibilidad de que contraigan hongos y demás enfermedades. En cambio si podas en otoño o invierno, cuando las temperaturas son muy bajas, las plantas no podrán cicatrizar hasta que llegue la primavera y estarán expuestas a estos riesgos.

Sustratos: 

Existen infinidad de tipos, a continuación te mostramos una lista de los más comunes dependiendo de cada necesidad.

A. Arcilla expandida. Son bolas de arcilla natural que se colocan en la base de la planta para mejorar el drenaje y evitar que la planta se ahogue.

Ácido. Sustrato con un pH inferior a 7. Las plantas acidófilas como los brezos, hortensias, camelias o azaleas requieren un sustrato ácido.

Alcalino. Suelo con un pH por encima de 7. Algunas plantas precisan un sustrato ligeramente alcalino como la lavanda, los cactus y algunos frutales como el manzano o el cerezo.

Abono Biológico. Abono de origen natural también llamado orgánico o verde. Dentro de estos se encuentan el mantillo, el humuz de lombriz, el estiércol, el guano o el compost, entre otros.

Compostaje. Es el proceso de transformación de residuos orgánicos (hojas secas sin semillas, ramas troceadas, pieles de frutas, cáscaras…) en abono.

Drenaje. Imprescindible para garantizar la vida de las plantas. El encharcamiento, el exceso de riego, y la acumulación de agua asfixia las raíces y favorece la profileración de hongos.

Estiércol. Abono orgánico, rico en nitrógeno, que procede de la descomposición de excrementos animales.

Fertilizante foliar. Fertilizante que se pulveriza sobre las hojas

Guano. Tipo de abono 100% orgánico que se obtiene de los desechos desecados de las aves marinas. Rico en nitrógeno y fósforo.

Humus de lombriz. Fertilizante orgánico de gran calidad. Se consigue a través de materiales orgánicos transformados por el proceso digestivo de las lombrices, y está especialmente recomendado para mejorar la retención de agua y nutrientes de los suelos arenosos

K. npK. Estas iniciales en las bolsas de sustrato indican la proporción de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) de su composición. Fósforo y potasio potencian la floración, mientras que el nitrógeno favorece el crecimiento y la intensidad del color verde en las plantas.

Liberación lenta o rápida. Los abonos pueden ser de liberación rápida, liberan los nutrientes a lo largo de 4-6 semanas, o de liberación lenta que ejercen el aporte de nutrientes a lo largo de unos 3 meses.

Mantillo. Sustrato compuesto por materia orgánica descompuesta. Mejora la estructura del suelo y constituye una reserva de nutrientes para la planta.

Micorrizas. Hongos que incluyen algunos fertilizantes y que aumentan la capacidad de obtener agua y nutrientes de las plantas.

Neutro. Tierra con un pH 7. Al contrario de lo que pueda parecer la mayoría de las plantas prefieren un suelo ligeramente ácido.

Oligoelementos. Micronutrientes necesarios en una proporción relativamente baja para el desarrollo adecuado de la planta. Hierro, manganeso o cinc son algunos de ellos.

 Perlita. Vidrio volcánico que se mezcla con el sustrato para favorecer la oxigenación de la tierra y mejorar la retención de agua.

Quelato de hierro. Fertilizante que previene y corrige la clorosis férrica (amarilleamiento de las plantas y del césped). Puedes añadirlo a la tierra de tu jardín, o pulverizarlo sobre las hojas de las plantas en maceta.

Recebo. Sustrato con materia orgánica y arena (aporta nutrientes y mejora el drenaje).

Turba. Sustrato compuesto por hojas y maderas descompuestas en condiciones de mucha humedad, en tuberas. La turba destaca por mejorar la estructura del suelo y la retención de agua. En zonas cálidas hay que tener cuidado ya que es difícil rehidratarla si se reseca mucho.

Universal. Sustrato apto para todo tipo de plantas tanto de interior como de exterior.

Vermiculita. Algunos sustratos incluyen vermiculita, un mineral que mejora la capacidad de la tierra para retener la humedad y los nutrientes de la planta. Su proporción no debe superar el 5% .

Como te comentábamos, en función de la necesidad de cada especie y de cómo se encuentre el suelo, debemos utilizar uno u otro, ya ves que la oferta es muy amplia.

Trasplantes:

¿Tienes plantas en macetas en casa, y quieres buscarles un sitio en el jardín? Este es tu momento.  Trasplanta a macetas más grandes, o incluso al terreno. Es muy importante la ubicación, por norma general, deben tener emplazamiento con luz, pero donde no reciba directamente la luz del sol ya que, en muchas especies, suele quemar las hojas., sobre todo, si son plantas que han estado en el interior de la vivienda.

Retoma la siega del césped:

El césped ha pasado el invierno a la intemperie y, si al comienzo de la estación hicimos convenientemente los deberes oportunos, no necesitará más que un leve mantenimiento. Nos referimos, fundamentalmente, a que durante este mes tendremos que comenzar a eliminar las malas hierbas que habrán proliferado en los meses de frío (recordemos: siempre de raíz) antes de realizar cualquier labor de siega. De esta forma, estaremos garantizando que cuando seguemos no se fortalezca lo que queremos erradicar del jardín; y, en caso de que arrancarlas genere espacios vacíos de césped, tendremos que plantearnos el replantado para que todo tenga una uniformidad.

Tiempo de bulbos:

Desde finales de abril hasta junio se plantan los bulbos que darán flor en verano: agapantos, amarilis, begonias tuberosas, cañas de las Indias, dalias, gladiolos, azucenas, nardos, Ornithogalum umbellatum etc. Comprar bulbos es una buena inversión, ya que no solo florecen una vez, sino año tras año en la misma época, hasta que se agotan. Lo ideal es que los compres en centros especializados de jardinería y conforme van apareciendo en la tienda, para no esperar al final de la temporada.

Deben tener un aspecto sano, compacto al tacto y sin roturas del ápice u otras partes. Escoge los de mayor tamaño, con puntos de desarrollo fuertes. Las raíces no deben asomar ni deben estar ya brotados. Descarta los que presenten en la superficie restos de polvillo blanco o azulado: son síntomas de enfermedades fúngicas. Si no los vas a plantar de inmediato deberás guardarlos en un lugar seco, fresco y ventilado.

En general, poda, limpieza, abonado, trasplantes y siembras, son las tareas que nos aguardan este mes de Abril si deseas tener un jardín perfecto para este verano. Recuerda que en “Viveros Ferpas” estamos a tu disposición para asesorarte con tus consultas sobre jardinería.

Fuentes consultadas:
www.leroymerlin.es
www.verdeesvida.es
www.verdecora.es 

 

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